martes, 11 de noviembre de 2014

“Criterios de verdad, responsabilidad e independencia en el ejercicio del periodismo en un entorno controlado y regulado”.

 “Criterios de verdad, responsabilidad e independencia en el ejercicio del periodismo en un entorno controlado y regulado”. 

Foto: Internet



Nadie duda que el periodismo en Ecuador ha cambiado en los últimos años, ¿para bien o para mal?, sólo la historia lo dirá. Todos los días los medios públicos y privados informan a la ciudadanía según dicen de manera objetiva e imparcial, observamos por un lado a los opositores despotricar contra las políticas del régimen, mientras por el otro se enaltece las obras y proyectos que  lleva adelante la Revolución Ciudadana. 

No es menos cierto que los grupos de poder manejan grandes medios de comunicación no sólo a nivel nacional sino también internacional, estos inciden en los modos de hacer política, gobernabilidad y democracia. Países como Venezuela, Argentina o Ecuador han buscado cambiar este panorama, se enfatiza que los medios privados desinforman y engañan al público jugando de cierto modo con su salud mental.  En nuestra nación  el gobierno ha impulsado leyes como el de Comunicación, ha creado organismos que buscan regular los contenidos que emiten los medios, además cuenta con prensa, radio y televisión a su disposición en pos de asegurar el éxito en la difusión de sus mensajes.


¿Qué pasa cuando se traspasa la línea de la información a la manipulación?, “El gobierno se convierte en un productor de información, no responde las preguntas de los periodistas, pero acusa y crítica, persigue legal e ilegalmente al que piensa distinto, realiza campañas de difamación contra los medios que no están con el gobierno, usan la publicidad oficial para premiar/castigar/cooptar a periodistas y medios”. (Rincón, 2010)


El público en su mayoría huye o busca aislarse de la manipulación mediática del gobierno y de los medios privados, por lo que muchos estudiosos de la comunicación manifiestan que se debe recuperar el periodismo de calidad al incentivar la investigación para de esa forma dejar de lado el periodismo de propaganda. “Así, la responsabilidad social de los medios tiene que ver con la obligación de dar una información de calidad y ética: plural, equilibrada, verificada, sin censura previa, pero con responsabilidad ulterior, independiente de todos los poderes, del político pero también del económico, del mercado, de los anunciantes y poderes fácticos, pero nunca independiente, como dice Javier Darío Restrepo, de los derechos de quienes reciben esa información”. (CIESPAL, 2013)

La tan comentada credibilidad es cuestionada, todos los medios de nuestro país se ufanan de llevar esta bandera, sin embargo en el fondo de esa información que tanto el privado como el público  difunden solo hay una verdad, la que el medio considera que debe saber la ciudadanía. Una verdad a medias, tergiversada y alejada totalmente de la realidad que en muchos casos incita al rechazo, al odio o a la intolerancia.
 







 


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